Tu cuerpo, tu mejor amigo.

Comprendiendo el impacto de la tensión nerviosa puede ayudarte a dar buen trato a tu cuerpo.

Sé bueno contigo mismo.

Es fácil no darse cuenta de la tensión. Después de todo, la vida es intensa. Pero entender la relación entre el “estress” crónico y una mala salud, puede guiarte a tratar tu cuerpo como tu amigo.

El “estress” crónico puede afectar negativamente varios sistemas corporales, empezando por el sistema nervioso y el sistema cardiovascular, así como el sistema digestivo. Esto puede derivar en un riesgo alto de ataques al corazón, ansiedad, exceso de peso, y problemas en la digestión.

Entonces, la próxima vez que sientas la tensión, recuerda: respira profundo, y sé amable contigo mismo.