Ama sentirte bien.

El ejercicio mantiene tu corazón palpitando y tu temperamento ligero.

Eleva tu ánimo.

Mueve tu cuerpo, aumenta las endorfinas y obtén una gran sensación de logro. Comenzar no tiene que ser difícil. Solamente haz algo que disfrutes.

Si no estás seguro de qué ejercicio te gustará, aquí hay algunas opciones baratas o gratuitas: una caminata alrededor de tu vecindario o el parque cercano. Incorpórate a un torneo de basquetbol o fútbol. Compra un aro hula o una cuerda de saltar. Y pónte en contacto con tu niño interior. Otras ideas son ir de excursión el fin de semana, y seguir ejercicios de yoga o de adelgazamiento “en línea”.