La auto compasión es la cosa.

Solo te toma un momento tomar nota de tu charla interior.

¡Hey, tú!

¿Te suenan conocidas estas palabras?: “Nunca hago bien las cosas”. O “Soy un idiota”. Si es así, no eres el único. Y es natural.

Hablar consigo mismo, se aprende desde la infancia, a medida que exploramos y conocemos el mundo (por ejemplo, el pequeño que habla para sí mismo mientras juega). Esta plática consigo mismo se internaliza cuando maduramos, pero tiende a ser negativa.

Cuando tu autoestima resienta un golpe, detente y reflexiona, cómo lo estás tomando para tus adentros. Recuerda, sé amable. La autocompasión puede ser lo que necesitas.