Sacúdete la rutina.

Experimenta algo nuevo para renovar tus hábitos.

Sacúdete.

Los hábitos son difíciles de cambiar porque los ejecutamos sin pensar : son automáticos. “El poder del hábito” describe los hábitos como un proceso de tres etapas: arranque: repetición; y gratificación. El “arranque” nos pide que efectuemos el hábito; la repetición rutinaria es la acción automática; y la gratificación es el confort que sentimos al ejecutar el hábito.

¿Quieres ejercitarte más? Observa tus hábitos matutinos y cambia la rutina. Por ejemplo, si acostumbras tomar tu teléfono una vez que ha sonado la alarma despertador, cambia la rutina y aleja tu teléfono, y pon en su lugar ropa deportiva.